Desde 1975, Oakley ha desarrollado equipamiento de alto rendimiento en la intersección entre óptica, cultura y tecnología. Guiada por una I+D basada en el terreno y liderada por atletas, la innovación en nieve de la marca refleja una visión clara: reinventar continuamente la forma de ver y rendir en la montaña.
¿Cómo construyó Oakley su ADN nieve?
Desde sus inicios, Oakley apostó por riders de BMX y atletas outdoor para desarrollar un enfoque radical de I+D: experimentar directamente en contacto con los elementos. Este método empírico dio lugar a tecnologías revolucionarias, desde lentes High Definition Optics® hasta sistemas de protección adaptados a altas velocidades. En nieve, esta filosofía se resume en una idea: transformar la visión en ventaja.
¿Qué modelos marcaron la historia de las máscaras Oakley?
El E Frame (1983) sentó las bases de la máscara de esquí moderna con su diseño de doble lente. Le siguieron el L Frame, compatible con gafas graduadas, y el minimalista Eyeshade, pensado para la velocidad. En los años 90, el A-Frame introdujo lentes tóricas inyectadas y se volvió icónico. El Crowbar redefinió la comodidad con una arquitectura de correa desplazada. Finalmente, el Canopy amplió la visión periférica con óptica sobredimensionada. Cada modelo estableció un nuevo estándar industrial.
¿Qué diferencia la filosofía de diseño de Oakley?
Oakley no evoluciona: reinventa. El sistema Eyeshade es un ejemplo clave: sin montura visible, sin elementos superfluos, solo protección y visión. Esta lógica de diseño sustractivo también dio forma a Oakley Software, su línea textil lanzada en 1998, donde la ropa se convierte en un sistema de protección: no un accesorio, sino una extensión funcional del cuerpo y la mirada.
¿Qué innovaciones definen el presente de Oakley en la nieve?
Esta temporada, la máscara Flow Scape representa el ADN Oakley en estado puro: un campo visual un 60 % más amplio, espuma facial Vision Rapt y la última tecnología Switchlock™. En textil, la colección Aura canaliza fuerzas invisibles —energía, intuición, enfoque— en prendas y gafas diseñadas para atletas. Ambos lanzamientos responden a una misma ambición: fusionar visión, rendimiento y emoción para anticipar lo que exige el terreno.
¿Cómo proyecta Oakley el futuro del equipamiento en nieve?
Oakley ya está desarrollando la próxima generación de la familia SCAPE, con nuevas protecciones para cascos y una integración más profunda del feedback de los atletas. El objetivo: reforzar la conexión entre equipamiento y entorno, entre percepción y movimiento. El futuro ya está en marcha, moldeado por la experiencia en nieve y una I+D obsesivamente funcional.
¿Por qué fijarse hoy en el ADN nieve de Oakley?
Porque Oakley no celebra solo un aniversario: actualiza una visión integral del rendimiento en nieve, combinando herencia icónica con innovación tangible. Una hoja de ruta para quienes quieren ver más allá.